viernes, 16 de febrero de 2018

NUESTRO AYUNO


"Los seguidores de Juan el Bautista se acercaron a Jesús y le preguntaron:
– Nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia: ¿Por qué tus discípulos no ayunan?
Jesús les contestó:
– ¿Acaso pueden estar tristes los invitados a una boda mientras el novio está con ellos? Pero llegará el momento en que se lleven al novio, y entonces ayunarán."

Para un cristiano, el ayuno es la ausencia del "novio", la ausencia de Jesús. Su presencia es nuestra alegría. Siempre que compartimos, nos entregamos al otro, luchamos por los perseguidos...Jesús está ahí, a nuestro lado. Este es el "ayuno" cristiano.
Cuando el mundo vive a espaldas de Jesús, lo ignora, o, incluso, lo persigue, es cuando nos encontramos con el "ayuno" del sufrimiento, de la violencia, del odio...

Mientras vivamos unidos a Jesús y seamos fieles a su alianza, nuestro ayuno es el de la solidaridad.

CUARESMA: OPORTUNIDAD PARA LIBRAR LA BATALLA ESPIRITUAL Y VENCER AL DEMONIO


La Cuaresma nos presenta una excelente oportunidad de fortalecernos para poder seguir luchando contra la corriente en la batalla espiritual.

Por: Padre James Farfaglia | Fuente: Catholic Exchange // Píldoras de Fe
Todos los autos o camiones traen en el compartimiento de la guantera un programa de mantenimiento. Cambiar el aceite de motor, rotar y balancear las llantas, y el resto de los chequeos del motor mantienen el vehículo en excelentes condiciones.

El miércoles de ceniza comenzamos una de los tiempos con más prácticas del año litúrgico Católico.

La Cuaresma nos brinda la oportunidad de abrir nuestro programa de mantenimiento personal y observarnos profundamente mientras hacemos nuestro viaje hacia la vida eterna.

CUARESMA: BATALLA CONTINUA CONTRA EL PECADO

La vida espiritual no es una empresa fácil debido a nuestra naturaleza humana que se encuentra herida. Es verdad que el Bautismo lava nuestro pecado original, pero realmente no tenemos el control completo de nosotros mismos.

San Pablo lo describe esta continua batalla de manera brillante. El plantea esta lucha como un batalla interna (Romanos 7,14-25), un tesoro en una vasija de barro (2 Corintios 4,7-18), y un aguijón para la carne (2 Corintios 12,7-10)

Debido al pecado original, una fuerza interior nos llevara siempre hacia la dirección equivocada. Es necesario un continuo esfuerzo para controlar los movimientos internos de nuestro ego y permitir que la presencia de la gracia tome el control de nuestros pensamientos, deseos y acciones.

La batalla espiritual es como nadar en un río contra la corriente. Si nos continuamos bregando o nos agarramos de una roca, la corriente nos arrastrara en la dirección opuesta.

CUARESMA: TIEMPO DE OPORTUNIDADES

La Cuaresma nos presenta una excelente oportunidad de fortalecernos para que podamos seguir luchando contra la corriente.

Una Cuaresma fructífera requiere que desarrollemos un serio plan de acción. Nuestro programa debería consistir tanto en prácticas generales que la Iglesia Católica requiere de todos los fieles, y nuestro propio programa cuaresmal.

Como una práctica general de todos los Católicos, la Iglesia nos llama a ayunar el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. También nos llaman a abstenernos de carne el Miércoles de Ceniza y todos los viernes de Cuaresma.

Además del mandato de ayuno y abstinencia que la Iglesia nos dicta, deberíamos crear un programa personal de crecimiento espiritual.

Este es nuestro programa de mantenimiento. Siempre he recomendado que trabajemos en un aspecto negativo y otro positivo.

LOS PEQUEÑOS SACRIFICIOS

Por aspecto negativo, me refiero a que cada persona se comprometa a abandonar algo o una serie de cosas. Este sacrificio debería ser serio y demandante.

El auto control que ejercemos en abandonar algo placentero fortalece nuestra voluntad y domina la inclinación de nuestras pasiones.

Por aspecto positivo, me refiero a que cada uno de nosotros debería realizar un acto que normalmente no haríamos en nuestro día a día.

Atender Misa diariamente, visitar enfermos, dedicar tiempo de voluntariado en la parroquia o rezar el Rosario los domingos en la noche con toda la familia son actos positivos y virtudes que han ayudado a muchas personas a mejorar en su relación con Dios.

BENEFICIOS DE LA PENITENCIA

Las prácticas de penitencia de Cuaresma tienen grandes beneficios para nuestra vida espiritual.
Una Cuaresma bien vivida, es como la limpieza que hacemos cuando comienza el verano, la cual purifica toda la suciedad que se pueda haber acumulado en nuestras almas.
Un serio compromiso de penitencia también nos ayudara a vencer nuestras adicciones, obsesiones y comportamiento compulsivo. Una verdadera Cuaresma purificara nuestra alma y nos permitirá experimentar  una libertad interior más profunda.

A medida que se aproxima el inicio de otra Cuaresma, debemos examinar cuidadosamente nuestras vidas.

Usualmente nos enfocamos en examinar nuestros pecados, pero casi nunca consideramos nuestros pecados de omisión. ¿Honestamente consideramos las cosas que no hacemos?

Una forma de romper con el ciclo de la apatía es traer nuestra Cuaresma a una dimensión apostólica.

Esto puede lograrse haciendo dos firmes compromisos: Rezar el Rosario en una clínica de abortos de nuestra localidad o enfocarnos en esa persona que no asiste a la iglesia e invitarla a nuestra parroquia.

Todavía mas, tendría mucho poder si pudiésemos ofrecer nuestro ayuno, abstinencia, sacrificios Cuaresmales y nuestros Vía Crucis semanales al Señor para detener el aborto y llevar más almas de regreso a la Iglesia.

No esperes hasta el Miércoles de Ceniza para hacer tu programa de Cuaresma. Decide hoy lo que vas a ofrecer. Padres siéntense con sus hijos y asegúrense de que forman un plan de acción serio.

Tengan una reunión familiar y decidan juntos que esta será la mejor Cuaresma que hayan vivido. Reúnanse como familia todos los domingos a revisar su programa de Cuaresma. Rindan cuentas unos a otros.


Si hacen de esta su mejor cuaresma podrán ver una gran diferencia de aquí al Domingo de Pascua.

7 FORMAS DE MANTENERTE EN ORACIÓN CUANDO ESTÁS DE VIAJE


Poder viajar nos hace afrontar desafíos espirituales como el de poder mantener una vida de constante oración, por ello estas recomendaciones.

Por: Benedict Hince | Fuente: Catholic-link.com
Viajar es una excelente opción para rodearse de gente nueva y conocer otras culturas, y también para encontrar inspiración en todo lo que nos rodea y más aún en las personas que uno logra conocer. Cuando decidas viajar, hazlo con Dios, porque desde el momento que le permitas actuar a través de ti y guiarte en tu viaje, seguro vivirás una gran aventura.

En lo personal, poder viajar ha llenado mi memoria de recuerdos inolvidables y permitido vivir encuentros inesperados, pero también me ha llevado a afrontar desafíos tanto físicos como espirituales. Uno de esos desafíos ha sido siempre poder mantener mi vida de constante oración las veces que viajo, con la permanente diferencia horaria, los lugares desconocidos y las personas que recién conozco. A continuación te doy 7 recomendaciones para que puedas orar durante tu viaje:

1. NO ESPERES VIAJAR PARA COMENZAR A ORAR, ¡HAZLO YA!

Una vez, un sacerdote con el que me encontraba conversando acerca de la vocación, me dijo que un hombre que no ora es un seminarista que no ora, y un seminarista que no ora es un sacerdote que no ora. Lo que quiso decir con esto fue que no podemos pensar que nuestra vida de oración va a crecer de un momento para otro en el transcurso de nuestro viaje, sino que tiene que estar presente desde mucho antes.

De igual manera, no podemos suponer que en nuestro viaje vamos a encontrar ‘‘un momento para orar’’ de improviso. Es importante considerar que la oración que hagas cuando viajes estará fundada en la vida de oración que hayas tenido en tu hogar.

Tal vez tengas muchos momentos para orar a solas durante tu viaje, sin embargo, por lo general, si no oras en tu casa, entonces no serás capaz de orar de un momento para otro cuando estés fuera de ella. Así que, ¡comienza desde ya!

2. LA MISA. ¿POR QUÉ ESTÁ TODO EL MUNDO DE PIE?

Cuando estás de viaje, participar de la eucaristía puede suponer todo un desafío, pero jamás permitas que el idioma o las costumbres propias del lugar sean un impedimento para participar fervorosamente de ella. La asamblea podría, en algunos casos, ponerse de pie cuando generalmente tú te arrodillas o, sentarse, cuando normalmente tú te pones de pie, pero ¡no te preocupes!, lo importante es que estás ahí, participando de la misa.

Lo más práctico en esos casos es imitar a la asamblea. La Conferencia Episcopal local deberá disponer de las normas litúrgicas correspondientes para ser aplicadas por los feligreses, y rápidamente notarás cómo te irás adecuando el ritmo de la celebración.

Hace poco conocí la Liturgia según el Rito Bizantino, puesto que donde yo me encontraba no se celebraba la misa según el Rito Latino y, sin duda, fue algo distinto pero hermoso a la vez, algo que no había vivido nunca antes, y de lo cual estoy muy agradecido.

3. HAZTE HÁBITOS (PERO PREPÁRATE PARA LOS CAMBIOS)

Cuando te vayas de viaje, piensa en cosas que vayas a ser capaz de hacer e inclúyelas en tu rutina diaria. Puede ser una simple oración cada mañana, o durante el trayecto que realizas a diario, o en cualquier otro. La clave está en elegir cosas que seas capaz de hacer todos los días.
Una vez me encontraba acampando en un hermoso lugar de la costa de Croacia y cada mañana me sentaba alrededor de 20 minutos en la orilla de la playa a rezar el rosario, lo cual funcionó muy bien para mí. No fue algo que haya planeado, sino que la oportunidad se presentó y yo la tomé, y así se volvió un hábito. 

Por suerte donde quiera que vayas habrá un lugar magnífico que podrás visitar a diario como un estímulo para orar. Lo puedes hacer en un momento del día que no tengas nada que hacer, o en ese lugar con vista increíble que te deja sin palabras. Ambas pueden ser buenas oportunidades.

4. ORA JUNTO A UN AMIGO/A

Si estás acompañado de más personas (ya sea con un compañero/a de viaje, alguien a quien te encuentras visitando, o incluso alguien que conociste de camino) seguramente querrás saber si a ellos les gustaría rezar contigo. Esto no solo permite que ellos sepan que necesitas tener un momento para hacerlo, sino que también se vuelve una oportunidad para que ellos lo hagan contigo. Orar junto a un amigo/a, o con un grupo de amigos, es indescriptiblemente especial.
Una vez visité a un amigo en España, y una noche mientras nos preparábamos para dormir, me preguntó si quería rezar con él y rezamos juntos. Este se ha convertido en uno de mis recuerdos más preciados. Cuando rezamos con un amigo/a estamos invitando a Dios a esa amistad que es compartida.

5. ¡LLAMA A TU MADRE!

Cada vez que me voy de viaje, a mi mamá le gusta que la mantenga al tanto sobre el lugar donde me encuentro y hacia dónde me dirijo, pero ¡siempre olvido llamarla! (lo siento mamá). Sin embargo, soy muy bueno para mantener al corriente a mi madre celestial.

La Virgen María es quien guía nuestro caminar, así lo dice una famosa canción. Estar a su lado es lo que alegra el corazón del viajero. Ella toma nuestras preocupaciones, proyectos (aunque no los haya), tristezas y alegrías para ponerlas a los pies de su Hijo Jesús.

¿Cómo te pones en contacto con ella? Ya le había recomendado a los viajeros rezar el rosario. Es fácil y muy efectivo.

6. REZA LA ORACIÓN DE JESÚS

Esta oración es nueva para mí, un descubrimiento reciente que no he podido profundizar todavía, pero del cual he escuchado historias conmovedoras donde gracias a ella se ha podido encontrar alegría y consuelo. Esta oración es simple pero sumamente poderosa, y se puede rezar donde y cuando tú quieras (ideal para cuando viajes). Tiene su origen en la Iglesia Oriental y fue considerada por los primeros padres de la Iglesia como la clave para descifrar la oración incesante del más íntimo interior del corazón.

Tienes que decir: «Señor Jesús, ten piedad de mí que soy pecador», y decirlo varias veces en silencio, y en el silencio profundo de tu corazón.

7. CONTEMPLA

Mi último consejo para que puedas orar en tu viajes es que lo disfrutes. No permitas que la ansiedad te aleje de las maravillas que vas a apreciar y las experiencias que vas a vivir. El viaje puede ser nuestra oración mientras tengamos a Dios ante nuestros ojos y Él nos revele sus misterios.

Hildebrand, al hablar de la contemplación, nos dice: «Quién de nosotros no conoce el momento supremo cuando una gran verdad, la belleza gloriosa de una pieza de arte o de la naturaleza, o el alma de una persona amada se manifiesta por sí sola a la nuestra como el esplendor de un relámpago, adornando nuestros ojos con una visión de realidad alternativa e impulsándonos a exclamar, ‘‘¡Oh Señor, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!»


De eso se trata viajar.

¿QUÉ VIERON 16 TEÓLOGOS EN LA VIDA DEL HERMANO VAN, QUE CADA UNO DE ELLOS LE HA CONSAGRADO UN LIBRO?


El humilde religioso vietnamita murió en 1959 en un campo de concentración.

Marcelo Van fue un sencillo e ignoto religioso redentorista que murió en 1959 en un campo de concentración de Vietnam del Norte, a consecuencia de las graves enfermedades contraídas en él. Tenía 31 años y llevaba cuatro de internamiento de los quince a los que había sido condenado como parte de la persecución religiosa desatada en la zona comunista del dividido país.

En 1997 su causa de beatificación fue abierta por el cardenal Francisco Javier Nguyen Van Thuan (1928-2002) en la diócesis francesa de Belley-Ars. Allí, con sede en Ars (donde fue párroco San Juan María Vianney), el sacerdote Jean-Christophe Thibaut fundó en 1999, según la espiritualidad del Hermano Van, la Fraternidad de los Misioneros del Amor de Jesús, reconocida en 2001 por la Santa Sede como asociación privada de fieles ad experimentum. Y apoyando su apostolado y la causa de beatificación existe también la asociación Los Amigos de Van, cuya presidenta, Anne de Blaÿ, da cuenta de cómo la devoción a Marcelo Van, que ya ha "explotado" en Francia, lo hará pronto en todo el mundo: "El secretario del Santo Padre siempre nos decía: 'Van es una bomba que aún no ha explotado. Cuando lo haga, empapará tanto a cristianos como a no cristianos'".

Un buen documental (en francés) sobre la vida de Marcelo Van y su impacto espiritual en todos los que la descubren.

En el ámbito hispánico está empezando a llegar esa ola, que da a conocer los detalles de su vidauna sufrida infancia, una asombrosa disposición al sacrificio por Dios, su frustrada vocación sacerdotal, sus amorosos coloquios con Jesús, con la Virgen y con su "alma gemela", Santa Teresita del Niño Jesús... También, las peculiaridades de su filial entrega a María como Madre.

Como prueba de la extraordinaria dimensión de la santidad de Marcelo, los Amigos de Van han publicado en español una extensa colección de libritos (Una misión extraordinaria) en los que diversos especialistas (en su mayoría teólogos, ya sea sacerdotes o laicos) analizan una vida aparentemente nimia en el conjunto de la Iglesia universal (un religioso que muere joven en un país donde los católicos son una minoría aplastada por un brutal régimen comunista) y unos escritos -su autobiografía y sus coloquios con el Cielo- que escribió, sin intención de que fuesen publicados, por obediencia a su director espiritual, el padre Antoine Boucher, quien no dudó en afirmar: "Me enseñó mucho más sobre la vida espiritual de lo que yo pude enseñarle a él”.

La Pequeña historia de Van, escrita por el padre Antonio Boucher, su director espiritual, y prologada por el cardenal François-Xavier Nguyen Van Thuan, primer postulador de su causa, es una breve y completa aproximación a su vida y obra, tan aparentemente pequeña como la de Santa Teresita del Niño Jesús, y tan llamada a conseguir una influencia semejante.

Pero no solo su vida y obra influyeron sobre el padre Boucher. También sobre los autores de esa colección, que en sus textos nos presentan diversos pensamientos de Marcelo Van como síntesis de su alma. Estos son algunos ejemplos.

CONDICIONAMIENTOS FAMILIARES
1. Georgette Blaquière
, teóloga, madre de familia, predicadora de la Renovación Carismática.
Marcelo Van recibió la gracia de "una madre admirable", pero eso no significa que su relación con ella fuese idílica, más bien "íntima y complicada", con momentos de gran dulzura y otros en los que tuvo que ser (o, simplemente, fue) muy dura con él. Cuando se separaron para encaminarse él hacia su formación sacerdotal, sin embargo, salió a flote todo su corazón maternal teñido de una gran rectitud cristiana que calibra la trascendencia de la vocación. Esto es lo que le confesó la señora Van a su hijo cinco años después de ese momento: “Aquel día, ¡qué amargura me torturaba el corazón al pensar en ti, mi hijo más querido! Cuando subí al tren, no pudiendo más, me senté agotada, y recé el rosario. Te lo digo francamente, cada avemaría era una lágrima que caía sobre mi pecho, porque mis manos vacías ya no sentían el contacto de tus pequeños dedos… Me preguntaba por ti, preguntándome si podrías perseverar. Me preguntaba también si una vez que pasara el encanto de los primeros momentos no irías a abandonarlo todo, lo que sería para mí una prueba aún más penosa todavía. Pues al separarme de ti con tanta tristeza y amargura, quería alegrar el corazón de Dios con estos sufrimientos. Así quería obtener para ti la fuerza de perseverar en su servicio hasta el final”

2. Elizabeth Nguyen, hermana del cardenal Nguyen.
El Hermano Van fue el tercero de cinco hermanos. Formaban un humilde y feliz hogar cristiano, hasta que una enfermedad del primogénito le dejó ciego. Eso trastocó de tal forma al padre, que abandonó la vida de piedad, primero, y se entregó después al alcohol y al juego, abandonando el trabajo, endeudándose y arruinando a toda la familia. La hermana del primer postulador de la causa de beatificación del Hermano Van destaca esta carta reconvención y perdón a la vez que escribió en 1948 el veinteañero Marcelo a su padre, tan franca como caritativa: “Oh, papá, son palabras ardientes viniendo de mi corazón. No permita que le sean inútiles. No deje que ninguna consideración le haga abandonar. Puede estar seguro de que nadie siente haber tenido que sufrir por su culpa. Solamente sentimos que haya dejado pasar los días que tenía para llegar a ser mejor, sin haberles prestado la menor atención. Ahora que le queda todavía tiempo, piénselo”.

LA INFANCIA ESPIRITUAL
3. Pierre Descouvemont y Guy Gaucher
, especialistas en Santa Teresita del Niño Jesús.
Marcelo Van es un alma gemela de Santa Teresita de Lisieux (1873-1897), ambos exponentes de la doctrina de la infancia espiritual. “Quiero vivir como un niño que aún no sabe hablar, que aún no sabe reflexionar, que solo sabe reír alegremente cuando Dios, en su amor, le prodiga sus caricias”, escribió en una ocasión. Con un correlato: una humildad compatible con la convicción de la dignidad de hijo de Dios: "El hombre humilde no invoca tal o cual motivo para ocultarse. Siempre reconoce su nada. Pero, al mismo tiempo, no duda en admitir que es una criatura salida de las manos de Dios y querida por su Corazón. Reconoce las gracias recibidas de Dios, lo mismo que los talentos que le fueron dados para obrar para la gloria de Dios”.

4. Renée de Tryon-Montalembert, autora especializada en la santidad infantil, colaboradora en el proceso de beatificacion de Anne de Guigné (1911-1922).
La pureza de corazón, buscada ex profeso mediante el voto de virginidad, estuvo presente desde el principio en la intención vocacional de Van: “Reflexiono…, concluyo: si los santos han podido conservar sus corazones perfectamente puros, es sin duda porque hicieron a la Virgen el voto de quedar siempre vírgenes. Lo mismo me pasará si lo hago. Quiero, yo también, guardar la virginidad como los santos, y debo jurar vivir como ellos, a pesar de todas las pruebas y los sufrimientos”. Tras esta reflexión, el joven Marcelo se levantó y corrió hacia la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro: “A continuación, con las manos puestas en el altar y la mirada fija en mi Madre María, dije las siguientes palabras: Madre, como tú, hago voto de guardar la virginidad durante toda mi vida”.

MATERNIDAD DE MARÍA
5. Eric de Kermadec
, profesor de Mariología.
Como parte intrínseca de esa infancia espiritual está una devoción filial a la Virgen María como Madre, expresada en imágenes muy gráficas, como ésta que comparte Jesucristo, en uno de sus coloquios: “Me encanta el nombre de María: es mi madre, y a menudo me dice que, en el Cielo, me hará sentar en sus rodillas para permitirme conversar contigo”.

Los 16 autores citados en este artículo han escrito 21 libritos sobre distintos aspectos de la vida y obra de Marcelo Van, formando la colección Misión Extraordinaria. Por el momento, su distribución se realiza exclusivamente a través de la librería Ocio Hispano.

6. Antoine Birot, profesor de Moral y de Dogmática, traductor de Hans Urs von Balthasar.
Van vivió una durísima noche oscura ("tristeza, asco, amargura, desolación") entre enero y marzo de 1946. ¿A quién acudir? A quien acudiría cualquier niño. Sin embargo, también la madre parecía callada: "Madre, ¿dónde estás?... No contestas…  ¡Oh Madre, Madre! ¡Madre! ¡Madre! ¡Madre! ¡Madre!... ¡Oh, María, sostenme, no vaya a ser que sucumba bajo el sufrimiento!” El dolor arrecia: "Quizá ya no hay esperanza de volver a ver el día prometido por Jesús”... “Solo las almas que han sufrido esta experiencia son capaces de entenderlo”. Así pues, lo confía todo a María: “Oh, Madre, pase lo que pase, quiero seguir amando a Jesús, y si mi amor por Él es demasiado pequeño, ¿querrás amarlo por mí?”… Que María “se ocupe de todo en el lugar de su niño”.

SU MISIÓN: EL SUFRIMIENTO
7. Joseph Lê Phung y Dominique Joly
, redentoristas. El primero convivió con Van y compartió con él todo el recorrido vocacional: postulantado noviciado, primeros votos y votos perpetuos.
La vida de Marcelo Van no se comprende sin el dolor, porque fue una constante para él, con dos momentos especialmente dramáticos. Uno, la humillación que pasó siendo muy niño a manos de un catequista que, envidioso de su santidad y abusando de su poder, le obligaba a recibir tres varazos si quería comulgar. Otro, el anuncio por Santa Teresita del Niño Jesús de que Dios no le quería sacerdote (su ilusión desde niño), sino solo hermano lego: “Se me escapaba el sentido misterioso del sufrimiento”, escribe Van. Pero en la Misa de Gallo de 1940 llegó la respuesta: "Encontré en aquel momento el tesoro más valioso de mi vida… En un instante, mi alma se halló transformada. Ya no tenía miedo al sufrimiento. Dios me confiaba una misión: la de cambiar el sufrimiento en felicidad. Yo no tenía que suprimirlo, sino cambiarlo en felicidad”. Fue, dicen Lê Phung y Joly, "el gran momento de su vida: la revelación de su misión en la tierra”.

8. Jean-Christophe Thibaut, sacerdote, psicólogo y profesor de Historia de las Religiones.
Pero, aunque Dios no le quería sacerdote, sí quería en él un alma sacerdotal, y el sacerdocio se convirtió indirectamente en la razón de su vida. Así se lo reveló Jesús: “Te pido todos estos sufrimientos en la única intención de asociarte a mí en la obra de santificación de los sacerdotes para que, conformes a su vocación, trabajen con ardor el reino del Amor en el corazón de los hombres”.  Y, cuando Van aceptó: “Lo que me has dado es mío. Lo utilizaré para darlo a los sacerdotes”.

9. Jules Mimeault, profesor de Teología Moral Fundamental en la Academia Alfonsiana de Roma.
El dolor de Van tenía un sentido ulterior, también revelado por Nuestro Señor al Padre Pío: las almas tienen un precio. Así le dijo Nuestro Señor al Hermano Marcelo en uno de sus coloquios: “Pequeñísima esposa de mi amor, ¿quieres conducir a mi amor un gran número de almas. No te olvides de que será a costa de grandes sufrimientos. Te elegí para ser la madre de las almas; ahora bien… es a fuerza de sufrimientos que la madre consigue hacer de sus hijos personas de valor”.

EL ABORRECIMIENTO DEL MUNDO
10. Louis Menvielle
, miembro de la Congregación del Clero, vicepostulador de la causa de canonización del carmelita Eugenio María del Niño Jesús.
Además de anunciarle que no sería sacerdote, la carmelita de Lisieux le preparó también para el desprecio con el que el mundo castiga a quienes se apartan de verdad de él. Será una prueba: "La prueba que precederá a tu ruptura con el mundo para entrar en religión como lo deseas. La adversidad te espera… Llorarás, perderás la alegría y tendrás la impresión de ser un hombre desesperado. Te abandonarán, se burlarán de ti como si fueses un loco, te echarán y te cubrirán de vergüenza. Pero recuerda que es así como el mundo trató a Jesús y que, si quieres ser redentorista, tendrás que aceptar también ser maltratado como Jesús Redentor”.

11. Grégoire Corneloup, sacerdote, responsable de la Ciudad Marcelo Van.
Marcelo Van no fue un mártir, pues el odio a la fe que inspiró su detención y cautividad no fue lo que le mató directamente, sino la enfermedad. Sin embargo, aceptó la posibilidad del martirio, incluso deseándola, cuando acudió voluntariamente desde el Sur libre a Hanoi, ya en poder del Vietcong, para asistir y ayudar a los católicos que no habían podido escapar. Quiso ir allí, en sus propias palabras, para que en aquella ciudad que se enfrentaba a una larga pesadilla hubiese "alguien que ame a Dios en medio de los comunistas”. Formaba parte de un propósito general en su vida: “Oh, Madre, me esconderé con el pequeño Jesús en todas las almas que están aquí en la tierra para amarte en cada una de ellas. Me hallaré incluso en las almas que no te aman, para que allí también seas amada”.

12. Olivier de Roulhac, actual postulador de la causa del Hermano Van, benedictino, abad en la abadía de Saint Wandrille.
El actual impulsor de la beatificación de Marcelo destaca una frase tremenda que le dijo Jesús en uno de sus coloquios. Tremenda en si misma, pero tremenda también si pensamos en el camino que han tomado las cosas desde entonces: “Estas almas de niños me pertenecen enteramente, y sin embargo el mundo me las roba para entregarlas al demonio… Ante mis ojos los niños son para mí un descanso, el único descanso capaz de consolarme y de llevarme así a acoger con gusto el mundo en mis brazos. Sin embargo, el mundo quiere inocular en el corazón de los niños el veneno del pecado”… “¿Lo has entendido bien, Marcelo? Hay que arrancar a los niños de las tinieblas del mundo… ¡Oh, desdichado mundo! Si no tuvieses a los niños para dar asilo a la ternura del Corazón de Dios serías destruido bajo el peso de la justicia divina”.

LA UNIÓN ESPONSAL CON CRISTO
13. Francis Frost
, profesor de Teología.
Numerosos coloquios entre Jesús y Marcelo abordan la figura bíblica del amor entre esposos como referencia para expresar el amor entre Dios y el alma, o entre Cristo y la Iglesia. Una en especial, que le dice Van a Jesús, viene al caso no solo para describir esa intimidad mística, sino que sirve para definir también el amor terrenal entre hombre y mujer como amigos eternos: “Si los esposos de la tierra se llamaran amigos perecederos, encontrarían esto más agradable de oír, y entonces, pequeño Jesús, las palabras 'esposo' y 'esposa' se reservarían solo para ti y para mí, y para aquellas almas que te ofrecieran su amor para ser unidos a tu Amor. Solo nosotros podemos llamarnos verdaderamente Esposo y esposa (amigos para cien años), porque ya no somos más que uno, juntos en solo amor infinito. Nos podemos llamar el uno al otro 'amigos eternos'. Esto es, por cierto, el sentido exacto de la palabra esposa. Es mejor, pues, seguir usándola”.

14. Louis Pelletier, ex miembro de la comunidad del Emmanuel, capellán de hospital.
¿Cómo serían los coloquios largos y confiados del Hermano Van con Jesús, María y Santa Teresita? En muy pocas frases el joven religioso redentorista supo sintetizarlo: solo mirar y, más importante aún, dejarse mirar. Así se lo dijo Nuestro Señor: “Ahora, Marcelo, voy a enseñarte sencillamente a mirarme, para que en los momentos en los que no te hablo, te contentes sencillamente con mirarme. Voy a acostumbrarte a este método para que puedas ponerlo fácilmente en práctica en el futuro”… “Nunca he visto un alma tan débil como la tuya. Sin embargo, Marcelo, no debes desanimarte. No importa que seas débil. Tras haber puesto todo en mis manos, ¿por qué ibas a tener miedo de tu debilidad? Lo único que tienes que hacer es amarme. De todo lo demás me encargo yo”.


SU MADRE FUE CONCEBIDA EN VIOLACIÓN; SU PADRE, EN INCESTO; Y ÉL HABLA FIRME CONTRA TODOS LOS ABORTOS



Van Atkins, su esposa Maureen, sus padres... y el misterio de vivir.

Van Atkins y su esposa Maureen... ambos son fruto de la generosidad de quienes les precedieron.

"Cuando hablan de abortos en los casos de incesto y violación me siento mal. ¿Y yo qué? ¿Cómo llegué a sobrevivir?", afirma Van Atkins.

Ha dado mucha vida: 4 hijos y 7 nietos. Y la ha recibido de su padre (concebido en incesto) y de su madre (adoptada, concebida en violación). Van Atkins, católico ferviente, defiende la vida, un misterio en el que Dios ama a los hombres, en el que Dios genera el bien en sitios extraños. Lo cuenta en su testimonio en Salvar el 1.

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MI MADRE FUE CONCEBIDA EN UNA VIOLACIÓN Y MI PADRE EN UN INCESTO
por Van Atkins

No hay duda de que nuestro Divino Salvador sabe perfectamente qué sucedió, está sucediendo y sucederá en nuestras vidas. Pero para nosotros, las razones por las que nuestra vida ha transcurrido de la manera concreta en que lo ha hecho sólo comienza a tomar sentido cuando nos permitimos mirar hacia atrás y ver cómo Nuestro Señor caminaba con nosotros en todo momento.

Recientemente, durante el 50 aniversario del precioso sacramento matrimonial entre mi amada Maureen y yo tuve la gran oportunidad de reflexionar sobre mi paso por este mundo.

Cada día veo con más claridad cómo, incluso el mismo momento de mi concepción, fue tan inoportuno que sólo pudo haber sido parte de la misteriosa voluntad de Dios y la divina providencia.

Mi padre fue el resultado de un incesto y mi madre fruto de una violación. El hecho de que ambos ocurrieran en la primera parte del siglo pasado, cuando tales situaciones eran "tratadas" a través del encubrimiento o manteniéndolas en secreto, en lugar de la ahora omnipresente solución del aborto, fue ciertamente una bendición providencial disfrazada.

A lo largo de mis más de 7 décadas, me he maravillado de las numerosas bendiciones que Dios me ha otorgado, pero también he sido muy consciente de que casi todas las personas creen que en las circunstancias de la concepción de mis progenitores se puede asesinar en el vientre de su madre antes de nacer.

Así que con el caso doble que hay en mi familia, alabado sea el Señor, ¡aquí estoy! Y también aquí están 4 hijos, 7 nietos; una hermana; 7 sobrinas y sobrinos; y 6 sobrinas y sobrinos nietos, los cuales son, sin duda, intensamente pro vida y trabajan para el bien del Cuerpo de Cristo.

Estoy agradecido de que Dios me haya amado tanto y de que tuviese un lugar para mí en su plan de salvación. Pero también es una gran lección de humildad acompañada por la pregunta: "¿Por qué yo?". Es difícil aceptar que fui elegido para nacer cuando tantas otras decenas de millones de personas fueron descartadas.

Sin embargo, como sé que sin lugar a dudas existo gracias a la Voluntad de Dios, he solucionado con paz mi conflicto interno de culpabilidad.

Y esa resolución me ha dado el valor de comprometerme y ser considerado en todas partes (lugar de trabajo, vecindario, amigos, familia extensa, parroquia) como 100% pro-vida, sin excepciones.

La filosofía de Salvemos el 1 echó raíces profundas en mi viaje espiritual. Hay personas que viven gracias a que compartimos con sus padres confundidos y asustados, la belleza y la santidad de cada niño concebido.

Nunca he podido comprender como aquellos con autoridad piensan que pueden jugar el papel de Dios con las vidas de sus preciosos hijos.

Lo que anuncian como un "bien" maravilloso para la sociedad parece ser tan claramente un estruendo de muerte para la sociedad. Y luego está ese eslogan casi universal: "excepto en los casos de incesto y violación, o peligro de la salud de la madre" que es usado sin pensar especialmente por aquellos que pretenden ser pro-vida, pero en realidad dicen: "yo elijo qué vida es más importante".

Cada vez que oigo esa frase, me siento mal: "¿Y yo qué?  ¿Cómo llegué a sobrevivir?".

EL PADRE Y "EL GRANJERO": UNA VIDA DE SOSPECHAS

¿Cómo lidiaron mamá y papá con las circunstancias de sus nacimientos?

Papá sabía que había nacido en un área rural llamada Gopher Valley. Entonces, cuando él necesitó un certificado de nacimiento para ir con el ejército a Panamá a fines de la década de 1930, no se sorprendió de que el registro local no tuviera el suyo. Pudo obtener algunas declaraciones de nacimiento notariadas del médico y familiares, y no pensó más al respecto.

Pero luego, más adelante en su vida de civil, consiguió un trabajo en Marruecos y surgió la necesidad de un acta de nacimiento para sacar su pasaporte americano. A través de ese proceso, los viejos rumores familiares que él siempre había ignorado de que algún "granjero" había estado involucrado en su nacimiento, comenzaron a resurgir.

Papá era un hombre que vivía en el presente y miraba hacia el futuro. Pero las dudas sobre su origen lo hicieron más introspectivo y reflexivo.

Él no era católico. Pero a partir de entonces, se interesó realmente en las perspectivas católicas. (¡Cuidado de interrumpirlo mientras miraba su programa favorito, del obispo Fulton Sheen!) Y llegó al punto de defender los dogmas católicos, incluso sobre temas de la vida, mejor que la mayoría de los católicos bautizados.

Y, efectivamente, en su lecho de muerte, solicitó el bautismo y fue recibido en la Iglesia Católica, donde sintió que había encontrado a su verdadero Padre.

Después de que falleció, las pruebas de ADN realizadas por mí, en relación con mi afición a la genealogía, probaron los rumores, y el “granjero” resultó ser su tío abuelo materno, en cuya casa había nacido.

SU MADRE DESCUBRIÓ QUE ERA ADOPTADA

La revelación sobre el nacimiento de mamá fue más bien una sorpresa repentina. El mudarnos a Marruecos significaba que también ella necesitaba un pasaporte. Eso hizo que su madre le dijera, por primera vez, que ella no era la hija natural de sus padres. De hecho, ella nunca había sido formalmente adoptada.

Sus padres habían perdido un bebé y estaban visitando Dakota del Norte. Oyeron hablar de una niña que había sido abandonada en el hospital católico local.

Un agricultor local había traído a su hija embarazada de 13 años que había sido violada por un trabajador a ese hospital para pedir ayuda a las monjas ya que no existían instalaciones en el condado para manejar tales circunstancias.

Las monjas la acogieron y fue un nacimiento muy prematuro, una sentencia de muerte casi segura en aquellos días. Como la bebita se estaba muriendo, las monjas la bautizaron como católica. (Hasta hoy sigue siendo la única católica en el linaje de su madre biológica). Pero sobrevivió milagrosamente (¡el plan de Dios volvió a funcionar!)  Y finalmente los padres de mamá decidieron llevarse a la bebé cuando regresaran a Oregón.

Después de que mamá se enteró de las circunstancias de su nacimiento, se esforzó por localizar a su madre biológica. Estaba enormemente agradecida y maravillada de que una niña tan joven fuera tan valiente para dar a luz.

Especialmente cuando el mundo, en los últimos años de mi madre, comenzó a ver tal valentía como una tontería, y a los bebés concebidos en estas circunstancias como "tragedias".

UNA VIDA LONGEVA Y COMPLEJA... MURIÓ CON DIOS

Mamá comenzó a reconocer y aceptar el plan de Dios en su vida. Su vida tan longeva (vivió hasta los 96), sólo podía ser parte del plan que Dios tenía para ella. Cuando mamá murió, ella había pasado por 3 matrimonios, 2 divorcios y mucho dolor físico, pero murió en comunión con la Iglesia, recibiendo todos los sacramentos, y reverenciada como un pilar de su parroquia.

Incluso la vida de la madre biológica de mi madre se vio claramente afectada por el hecho de ser violada y elegir tener a su hija a una edad tan temprana. La violación la hizo incapaz de tener otro hijo y se convirtió en la mentora y consejera favorita de todos en la familia lejana de su hermano. Cuando la familia descubrió que la hija de su amada tía había sido encontrada, hubo un derramamiento increíble de alegría y amor por parte de ellos.

LA MADRE DE SU ESPOSA: DAR A LUZ EN CÁNCER TERMINAL

Y, difícil de creer, pero todavía hay otro aspecto notable en la historia de nuestra familia: a la madre de mi esposa Maureen le diagnosticaron cáncer terminal, pero se negó a recibir tratamiento para poder dar a luz a Maureen, a expensas de su propia vida.

El gran sacrificio de su madre ha estado presente durante toda su vida y fortaleció su fe católica en todo momento. Ha sido parte integral de su conciencia y crecimiento espiritual y ha desempeñado el papel principal de líder en la fe de nuestra familia.

Mientras humildemente miro hacia atrás en la vida que Dios me ha dado hasta ahora, diariamente le agradezco que mi familia desempeñara un papel en su plan. Me rompe el corazón cuando aquellos que desprecian despreocupadamente la santidad de la vida comienzan sus argumentos delirantes y autocomplacientes de "mi cuerpo" - que es realmente "mi evasión de las consecuencias de mis actos". ¡Mal!

El plan de Dios para poblar su reino con almas preciosas que él saca de su amor perfecto no tiene excepciones.

Cuando nuestro egoísmo y falta de confianza nos lleva a tomar una pequeña vida que es de Dios, es una tragedia mucho más grande que la terrible pérdida de esa vida.

Es una completa negación del amor de Dios y del papel absolutamente necesario de ese niño en el plan de Dios para la felicidad de todos nosotros.

PENSANDO EN LOS QUE PASARON Y LOS QUE VENDRÁN

Comencé mi pasatiempo de genealogía y creé nuestro árbol genealógico para que mi familia inmediata y mi familia lejana y todos los que vienen después de nosotros siempre sepamos y podamos reflexionar sobre el heroísmo de muchos de nuestros antepasados, pero más especialmente de mamá y papá, abuela y abuelo, y bisabuela.

Estas queridas almas creían que toda vida era preciosa y valiosa, sin importar cómo llegó a ser o lo que cueste, y se sacrificaron voluntariamente para que pudiéramos disfrutar el regalo de la vida de Dios.

Les pido que nunca sean olvidados porque, sin su amor desinteresado, no estaríamos aquí, y sinceramente creo que el mundo sería un lugar incompleto.

Nuestras vidas serán mucho más de Dios si también podemos tener, como ellos lo hicieron, al menos un momento de anteponer los demás a nosotros. ¡Gracias a ellos!

(Van ha estado casado 50 años con su amada Maureen. Es padre de 4 hijos y abuelo de 7 nietos. Él y Maureen actualmente sirven como coordinadores de iniciación católica para adultos en su parroquia. Además, poseen un próspero programa de coaching de salud especializado en áreas de mejora de la salud: peso, nutrición, suplementos, dieta, seguridad y desintoxicación del hogar, estrés, ejercicio y sueño)